Para comenzar nuestra serie de posts, exploramos el fascinante caso de SEMCO, una empresa brasileña fundada en 1953 que, tras enfrentar una grave crisis, se reinventó bajo un modelo radicalmente innovador basado en la autogestión y la libertad de sus empleados.
Este modelo, liderado por Ricardo Semler, se caracteriza por eliminar las estructuras tradicionales y fomentar un clima de transparencia, responsabilidad y desarrollo del talento.
Principales Normas del Modelo SEMCO
El nuevo enfoque de la compañía se plasmó en un manual con forma de cómic, donde se destacan normas como:
- Organigrama: Simplemente no existe. Si es necesario, se esboza temporalmente y se descarta lo antes posible.
- Contratación: Una de las normas más interesantes. Los propios trabajadores de la unidad tienen la oportunidad de entrevistar y evaluar a los candidatos antes de tomar la decisión final.
- Autoridad: Se considera un abuso inaceptable presionar, generar inseguridad o tratar con falta de respeto a los subordinados.
- Cambio: Los grandes cambios son continuos, considerados saludables y positivos, y deben observarse sin miedo.
- Orgullo y Calidad: Solo vale la pena trabajar en un lugar que genere orgullo. Se exige asegurar la calidad en todo, no permitiendo que ningún producto o informe salga sin cumplir los más altos requisitos de excelencia y honestidad.
- Comunicación: Total franqueza y honestidad entre Semco y sus empleados, exigiendo transparencia ante la menor duda.
Transparencia y Responsabilidad Llevadas al Extremo
Lo fundamental de esta organización es la total transparencia y la responsabilidad directa de sus empleados.
Un ejemplo sorprendente de esta cultura es la posibilidad de que incluso el Consejero Delegado, Ricardo Semler, sea despedido si los demás trabajadores lo consideran conveniente. Semler relata cómo, tras uno de sus largos viajes, regresó y se encontró con que le habían reducido su despacho a una tercera parte de su tamaño original, lo cual ilustra la autonomía de los empleados.
“Siempre me ha gustado viajar. Desde que asumí la dirección de la compañía, cosa que sucedió hace 10 u 11 años y, sobre todo en los últimos 7 u 8 años, cada año realizo un viaje largo que dura un mínimo de 45 días y un máximo de 80 días. Cuando viajo, nunca telefoneo a la oficina y no hay forma de comunicarse conmigo. Es la forma de averiguar cuánto necesitamos de la organización, cuánto nos necesita ella a nosotros y cómo construimos todas nuestras jerarquías en torno a esas necesidades mutuas. Por ejemplo, el año pasado, de octubre a noviembre, visité Siria, Iraq, Azerbajian y Kurdistán. Y el año anterior seguí la ruta de Marco Polo por Irán, Afganistán, los Himalaya, Mongolia, etc. Y un año antes había acampado en Ruanda y en el sur de África. Y hace cuatro años recorrí el Polo Norte en un trineo tirado por perros. Como puede verse, hago otras cosas además de trabajar en la compañía. Pero lo más importante de todo esto no es sólo que disfruto de mi pasatiempo favorito, sino que la compañía ha multiplicado el negocio por nueve en este periodo de tiempo. Tal vez pienses que debería viajar un poco más y que así la compañía crecería un poco más. Pero esto no tiene nada que ver con cómo está organizada, ni con el hecho de que en realidad no me necesita. Es cierto que mis aportaciones son importantes, y debo hacerlas, porque se han establecido sistemas para que me puedan despedir si lo desean. Cuando regresé del viaje por la ruta de Marco Polo y me dirigía a mi despacho, me dijeron: ‘Tu oficina ya no está allí”. Y pregunte: ‘¿Y dónde está entonces?’. Mi oficina se encontraba en el tercer piso y era la última a la derecha. La habían reducido a una tercera parte de su tamaño anterior, y hasta el día de hoy no he logrado localizar el tapiz persa que estaba debajo de mi sofá.”
Conclusión
En Semco se vive un clima de libertad que se traduce en empleados mucho más motivados, creativos y comprometidos con la organización.
Este caso nos invita a reflexionar: ¿Qué sucedería en nuestra empresa si los directivos pusieran su cargo a disposición de sus empleados? ¿Qué valoración recibiría tu jefe?
LIBERTAD = SEMCO